Antes de que el sol se deslice por mi tez
dulces y amargos tragos de envidia calmaran mi sed.
Y cuando los niños pequen libres del yugo de la imposición
ellos escribirán canciones con personajes como lluvia, sol y calor.
Y cuando el eterno baile de la muerte nos incite a seguir
sonreiremos, cansados, desconociendo el camino que está por venir.
Una vez que en el horizonte el rojo fuego nos abrase la piel
le guiñaremos un ojo al letargo y al eterno pasado que ya no volverá a ser.
Es sumun y apogeo en el momento que el mar se tiñe de plata
dejando la pasión a un lado y convirtiéndonos en pura lava.
Embriagándonos de rayos y de tinta china en el papel
SEREMOS MÁS CICATRICES QUE PIEL.
Y una vez nos encontremos en nuestros tumultuosos engranajes
la cabeza dirá "Una mas" antes de que el sol se desmarque.