Fumo humo y exhalo mariposas
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lunes, 9 de mayo de 2011

Sartoulou (8)

A oscuros, a tientas me dejaba llevar por ese pasillo pequeño y humedo, siguiendo las voces al final de la antiluz.
Me sentía como si me guiaran..
Inútil.
..sin saber a donde iba y eso me reventaba...
Idiota
...quería salir de ese lugar, me sentía como apático, en busca de una salida y con gente persiguiéndome
Perseguido por mi mismo
.

¿Cuánto tiempo llevas matando?
Pregunta estúpida.

Preguntárme eso era como si me sentara y esperara a que Sabine iniciara su infantil ritual.
¡Cállate de una puta vez!

Conforme caminaba a oscuras, escuché algún líquido brotar de algún sitio y algo desplomarse, un estruendo y escuché a mi cerebro con su continua y dolorosa sinápsis celebral.
En algún cruce a la derecha o hacia la izquierda...
Desorientación
...sentía como el olor del peligro penetraba por mis fosas nasales.
Desde que no veía luz, los suspiros se hacían ms cortos y mis pensamientos mas ruidosos.


Mira por donde, había luz al fondo del pasillo.

Olía a cero negativo.
Se veían a dos hombres.Uno desconocido y otro conocido cogidos de la mano.
Se saboreaban tragedias.
A uno de los hombres le habían arrancado los dedos, seguro que conocéís el nombre de ese personaje, sino no queráis saber lo que significan unas falanges.
Delante de mi había unas coletas, una piruleta y una navaja.

domingo, 17 de abril de 2011

SARTOULOU (7)

Mi objetivo a parte de ir ejerciendo de cirujano sin conocimientos de medicina, era abrirme paso hasta el escenario con un único objetivo en la cabeza, “Ella”. Escapar era secundario, no podía dejarla allí, no quería dejarla allí, el calor que seguramente todavía emanaba era para mi y sólo para mi. ¿Egoísta? Puede ser, pero si no, la quemarían y no querúa ese calor, NI DE COÑA.
Conforme avanzaba alcancé a ver a Sabine, la de los ojos de niña sangrientos, la que no era lo que aparentaba, (Aunque por aquel entonces desconocía su nombre), a ella la alcancé a ver, la vi danzando navaja en mano. Su navaja es una navaja francesa, una de esas “Besoin” tan femeninas, daba vueltas y saludaba antes de matar.
Las piruetas imposibles de la muerte.
Los saludos de pirueta
La navaja necesaria de la innecesidad
“Camaleón”
En cuanto llegué al escenario, sentía como todavía latía el sonido, como si el propio escenario no se había acabado de creer lo que había pasado. Me acerqué a la guitarra y la observé… Supongo que a estas alturas de la historia y de todas las descripciones previas entenderéis que la única forma de descripción que me queda por hacer es fácil:
J-O-D-E-R
Creo que es fácil y sencillo, como “Stadt”.
Metí la guitarra en la funda y salí corriendo, busqué la forma más fácil de salir; por un lado estaba la puerta principal, que había quedado rechazada por el frío y por la cantidad de frío que pretendía entrar de golpe, por otro lado quedaba el pasadizo secreto de debajo del camerino.¿Qué cómo lo sé?
Miguel, el cantante de “Juventud enredada” me lo enseñó, y si, estuvimos juntos durante mucho tiempo. Y allí metidos también.
Y por allí salí corriendo, sin mirar atrás, con una guitarra en la espalda, navajas y cuchillos en mi piel, y empalmado por el recuerdo de Miguel… como cuando escriben sobre algún personaje que dicen que se parece a ti y piensas “como molo”… nunca pensé una huída mejor.
Cuando llegué al camerino, me acerqué a la pared de la derecha, la que está enfrente del espejo (Ese que no podéis ver, ni que yo tampoco), me acerqué y el bloque de siempre bailaba lo de siempre, la canción de siempre.

En mi cabeza comenzaba a sonar “Escápate y hazme bailar” de Mario Mieles.


Creo que siempre que estaba apunto de entrar en aquel lugar, mi sangre se concentraba en mi entrepierna, se me erizaba el pelo y la piel, y más el vello púbico… Creo que nunca me acostumbré a este pasadizo, pero creo que me encantaba.
Cuando entré, todo estaba a oscuras, como siempre, tras la telaraña que se encontraba a la altura de los ojos estaba un pequeño farol de aceite que se encendía con una caja vieja de cerillas de un Motel.

Seguro que en ese Mote, pasaron millones de corazones rotos en millones de camas sucias, seguro que en ese Motel se hicieron cosas obscenas con el aceite que seguro que no sería de aquel viejo farol.
Siempre me resultó gracioso, en aquel pequeño cuartucho, en apenas unos pocos metro cuadrados, se reunían en un mismo espacio las palabras, los “fantasmas” que tanto apasionaban y atormentaban a Miguel, todos en un pequeño recinto, en la introducción de la continuación de un relato, todos en su corazón y en su cerebro, todos en mi hiel: El fuego de un farol encendido con cerillas, las telarañas que sólo ocultaban parte de algún pasadizo de un bloque bailante, y el espejo que estaba enfrente de aquel bloque.

Al ir a coger el farol me di cuenta de que no estaba, y a mis pies se encontraba el rastro de aquel Motel, pasara lo que pasara, alguien conocía aquel pasadizo. Comencé a caminar a oscuras, dejándome guiar por mis recuerdos, por lo poco de lo que me acordaba. La verdad, lo poco que estuve allí no estaba atento a la geometría de este laberinto/ pasadizo, preferiría dejarme llevar por el aliento de Miguel en mi nuca.
Torpemente comencé a caminar con los ojos mirando algo negro, para variar, aun así no tenía mala forma de guiarme.
Giré un par de veces a la derecha y una a la izquierda, no sé si eso era bueno o malo, pero alcancé a escuchar una golpe y una voz:
            -    ¡Auuu!
-         ¡Ten cuidado, Shabi!
-         Sar, tengo miedo.
-         -Y yo también…¿Te acuerdas de aquel verano, metidos en nuestra propia historia en una cama?
-         Me acuerdo que no salimos de ella
No lo vi , pero seguro que se miraron y se sonrieron a la luz de algo que tendría que ver con algo de un Motel.
Luego oí unos pasos y seguí ese sonido, esperando salir de allí.

domingo, 13 de febrero de 2011

San Valentín

(Esto también es un salto de la historia, es un pequeño homenaje a este no-día)

FELIZ DÍA DE SAN VALENTÍN



Menos mal que HOY no es San Valentín.

Hoy es 14 de febrero, día de San Valentín, el día del amor.
Psé, para mi trabajo eso no es más que un incremento de pedidos por infidelidad, es curioso cuanto más se acerca este día más necesidad hay de demostrarse lo que se quiere; unos compran flores, otros bombones, otros deciden tirarse a su secretaria, a su fontanero o, en general, a su amante.
Como ya os digo, me encuentro siguiendo a mi nuevo mensaje.
Mi nuevo mensaje viene encargado por su novio, me dijo llorando que la amaba, pero que no podía soportar la idea de que le pusiera los cuernos, yo le dije que no me diera explicaciones, que me bastaba con que me diera una foto y una referencia de los lugares que podía visitar; algo en él quería seguir explicándome porque hacía lo que hacía, pero no lo hizo.
Este mensaje es rubia lleva un precioso vestido rojo largo de corte francés que enseña su espalda, parte de su pecho y sus piernas, lleva los labios demasiado pintados a juego con su vestido y unos tacones que no tienen nada que a envidiar a ningún monte extremadamente alto y, que por supuesto mantienen el color propio de este día. La verdad, ahora mismo es la típica persona como punto de referencia en una multitud, algo así como:
- ¿Dónde estáis?
- Aquí, donde la rubiaza del vestido rojo.
La susodicha no está nada mal, demasiado canalillo; ¿Qué dices? ¿Qué si eso es bueno o no? Cuestión de gustos, el mío está más que claro.

No pienses en tirarte a la rubia del vestido rojo
Lo pienso

Este día se ha automatizado, como no podía ser de otra manera, ha tendido a ser una obligación regalar o algo, tanto que ha dejado de tener emoción alguna, como cuando regalas por obligación, como cuando estas tan vacío por dentro que sólo regalas lo que te dicen que regales, tanto es así que los bombones y las flores multiplican por veinte su precio esa semana, son previsores. Antes,  joder,  este día tenía algo de emoción, no digo de que tipo, pero la gente no parecía un puto robot.
¿Qué esperabais de un mundo del que no se espera nada? Pues nada.
¿Qué esperas de alguien que te dice que se va a ir? Pues que se vaya
¿Qué esperas de meter la polla en la boca de un cocodrilo? Que te la muerda.
Pues esto es parecido.

El paquete ha aparcado en un parking y ha entrado en un supermercado y espero pacientemente en la entrada a que salga.
Sale y se dirige a su coche, un descapotable, de los que se oyen tres manzanas antes de pasar por tu calle y que una vez se ha ido deja que el humo se quede visible y respirable por lo menos hasta que el coche se ha ido otras tres manzanas.
Antes de montar y como era de esperar alguien la aborda con una preciosa navaja suiza en mano.
Soy yo.

Es un parking, no hay mucha gente y esta oscuras, la verdad, es que este tipo de situaciones ocurren pocas veces; parece que sea difícil que coincidan tantas cosas para asesinar a alguien, debe de ser el día; igual estoy enamorado y no lo sabía.
Gracias día de San Valentín, me acabas de regalar la situación perfecta para regalar a alguien una puñalada.
Te amo.

No pienses en días especiales
Lo pienso, me duele, pero sólo la cabeza.


Hoy que no es un día diferente, he decidido hacerlo distinto; ¿Qué porqué? Porque es un día cualquiera.
La meto en el coche mientras intenta zafarse de mí.
-Cariño, llevo diez años haciendo esto no intentes resistirte, no merece la pena.
Sigue moviendo las piernas como si estuviera poseída y continúa haciendo fuerza.
-Por cierto, un vestido precioso.

La arrastro hasta un lugar más oscuro sin gente y la ato, siempre viene bien tener una cuerda por si la cosa se pone mal, nunca sabes para que la vas a utilizar. Le pongo cinta aislante en la boca a modo de mordaza y le digo que se tranquilice que le voy a quitar la mordaza.
No se tranquiliza y mientras solloza me pregunto porqué coño estoy haciendo esto.

No es un día especial.

Decide relajarse y respirar, moqueando y llorando.
Le quito la mordaza.

-Por favor, no me haga nada… ¡Por favor!- Su vestido comienza a mancharse con sus lágrimas
- Me llamo a Aarón y estás muerta. No pasa nada, no llores, sólo acéptalo. Tu novio, marido o lo que sea me contrató.
-…¿Mi….Mike?- Dice aspirando continuamente y sorbiéndose los mocos
Asiento- Ya te tengo que matar-
-…Te daré más dinero si le matas a él- dice todavía con lágrimas en los ojos.
-Las cosas no funcionan así, Chicadelvestidorojo.
- Por favor, por favor, gano mucho mas dinero que él y no tiene razones para matarme… ¡Yo no hice nada!
Sonrío- ¿Razones? ¿Hacen falta razones para matar a alguien?-
- Para ti no, ¿Pero hacen falta razones para amor a alguien?
En lo que reflexiono decido que la Chicadelvestidorojo me cae bien, y mientras decido eso la degollo. Una vez muerta y sangrando, decido hacerle un homenaje al día y hacerle un favor a su novio, exnovio, viudo o lo que coño sea.
Le quito los tirantes y le dejo el vestido por la cadera, cojo a “Stadt” y aprovechando el contorno de sus pechos y naciendo del ombligo dibujo un corazón sangrante en su cuerpo.
Hoy no es un día especial.
Ella sólo era la Chicadelvestidorojo.